Monthly Archives: January 2013

Such A Perfect Place To Start…

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Smarty

Se despertó en lo que parecía un lapso en el tiempo. Sorprendentemente la mano de su acompañante se encontraba envolviendo su cuerpo, el cual desprendía ese aroma tan particular, todavía poco conocido para ella, de quien ha liberado endorfina durante la noche.

Se volvió hacia un lado, involuntariamente puso las manos entre sus piernas y respiró profundamente. “Blue Jeans” de Lana del Rey sonaba en su cabeza aquella madrugada como en muchas ocasiones previas pero esta vez fue la primera en la que notó que esto sucedía, porque la sentía diferente, la letra cobraba otro significado mientras los minutos pasaban y ella continuaba en ese estado de confusión y placer. Una necesidad de recobrar el pensamiento claro que suele tener a diario hizo que se levantara para poder observar la situación con otra perspectiva. Intentó y después fue en busca de sus Marlboro, que tomaron el rol de Cortázar por aquel día. Tuvo compasión y lo dejó dormir, era demasiado temprano, ella hubiese acompañado si se tratara de otra persona, pero él era una excepción.

De sus encuentros casuales lo que la terminaba lastimando era la razón, haciéndose escuchar en su cabeza. Lo soportaba con total de sentirse ella en poder, al verlo con sus rulos desarmados contra la almohada y sus párpados completamente cerrados, exhaustos, por haberse consumido. Lo que la hacía débil eran sus clavículas marcadas de forma invisible por los labios de ella.

Cuando dejó de contemplarlo, dio media vuelta para dirigirse al balcón y ver el amanecer de manera triunfante. Le corrió un poco de adrenalina al ver su camisa a sus pies, en un momento se quiso imaginar la reacción de él al verla usando su Lacoste rosa arrugada pero no llegó a mucha más su pensamiento porque sabía que él seguiría sorprendiéndola con sus comentarios justos, apropiados y sarcásticos durante mucho tiempo todavía, nunca los podría adivinar de antemano.

Apenas pudo ver un rayo de sol entre las cortinas, recordó que dejó su encendedor en la habitación, fue a buscarlo y notó la ausencia de su amante, por un momento dejó de respirar sin darse cuenta, hasta que escuchó el ruido del agua fluir desde el baño principal. Notó que la camisa estaba en el mismo lugar, le aceleró el corazón y sin pensarlo dos veces se la puso y volvió al living, enfrentando la puerta de vidrio que daba paso al balcón; eligió cuidadosamente el ángulo para asegurarse que podría ver el reflejo de él al acercarse.

En menos de cinco minutos allí se encontraron devuelta. Él vigilaba sus pasos, no quería que el ruido predominara en la sala, aunque ambos sabían que nunca les podrían quitar protagonismo. La tomó por los hombros por detrás y deslizó sus manos hasta su cadera mientras besaba su cuello. Cuando giró su cabeza y abrió los ojos luego de aquel breve éxtasis que le producían sus besos allí, se encontró devuelta en su cama, con la primera hoja de su nuevo cuaderno, en blanco, y su Faber Castell de tinta negra, la de su preferencia para escribir, caídos a su lado, mientras que “Born To Die” sonaba por cuarta vez en repetición; por primera vez se reconoció a sí misma que aún no podría comenzar un capítulo sin haberle puesto un final al anterior.

Craving

Everybody’s trying to crack the jokes and that to make you smile
Those that claim that they’re not showing off are drowning in denial
They’re not half as bad as me say anything and I’ll agree
When it comes to acting up, I’m sure I could write the book

“A villain is just a victim whose story hasn’t been told” – The Land of Stories, Chris Colfer.